
Imagen: Reloj Espiral.
Siempre es el vértigo, el vértigo,
el vértigo de la hoja en blanco
y las palabras huyendo del bolígrafo,
negándose a ser atrapadas
por la tinta, por la sintaxis;
huyendo del vértigo
de las puntas rotas de los lápices.
Y las horas surcando meridianos
en espirales estrelladas
que se resuelven en vértigo.