
Es domingo por
la mañana, la habitación está oscura y la casa en silencio. Supongo que Papá y
Mamá duermen todavía. Doy media vuelta en la cama y me hago un ovillo. No tengo
sueño, pero me gusta remolonear bajo las mantas hasta que viene Mamá a
despertarme.
Creo que me he quedado dormido.
Cerré los ojos hace un momento y el brazo más largo de Mickey Mouse ha dado una
vuelta entera; ahora, con una postura de contorsionista, marca las doce menos
cuarto. ¡Qué raro!, hace ya rato que tendría que haber entrado Mamá a
despertarme… bueno, mejor, así puedo dormir un poco más. Es curioso, no tengo
nada de sueño pero estoy muy cansado.
Cuando vuelvo a abrir los ojos, los
brazos del ratón Mickey señalan las dos. Pero, si no he podido dormir tantísimo.
Es como si alguien hubiera adelantado el reloj. ¿Por qué no se oye ningún ruido
en la casa? A lo mejor les ha pasado algo a Papá y Mamá, debería levantarme y
acercarme a su habitación. Empiezo a estar asustado, en serio.
Debería ir a su habitación a ver si
les ha pasado algo. Me pongo las zapatillas, dos Plutos gemelos sonríen desde
el suelo. Abro la puerta de mi cuarto pero, cuando me da la luz que entra por
las ventanas del salón, me siento raro, como cuando tengo la gripe. Me quedo
acurrucado en la penumbra de mi habitación. Llamo en voz alta. Silencio. Llegan
ruidos de la calle, coches que pasan, gente que va a alguna parte.
La luz del salón ha disminuido. Ya no estoy tan cansado, puedo permanecer
de pie, doy un paso, luego otro… La puerta de la habitación de Papá y Mamá se
hace más grande. Tengo mi mano en el picaporte, lo aprieto con tanta fuerza que
me duelen los nudillos. Empiezo a asustarme, tengo miedo porque sé lo que voy a
encontrar tras la puerta.
Papá y Mamá atados a la cama, con las gargantas cortadas. La sangre ha
empapado las sábanas, el colchón… gotea hasta el suelo con ese ruidito como de
lluvia contra el cristal: “plic, plic, plic…”
No quiero verlo, cierro
los ojos pero la imagen está dentro de mi cabeza. Estoy muy asustado, tengo mucho
miedo porque sé que yo he hecho “eso”.