
“Era de carne y se fotografiaba de carne.” (Billy Wilder).
Miraban los hombres a sus vecinas de arriba
a abajo
soñando tus muslos,
acariciaban el aire con manos
torpes de temblor.
Imaginaban almohadas sucias de carmín
y Channel nº 5.
Quisieron los hombres rasgar
las pantallas y secuestrar tu imagen viva.
Sacaron tu voz de los vinilos
para no sentirse solos,
enamoraron las paredes
con posters de Andy Warhol,
pero tú no venías y el Channel
olía a rancio en otras pieles.
Las pantallas se encienden de deseo
y los ojos se beben tu sombra de carne.