
Cuéntame, geisha,
¿qué escondes tras tu pelo?
¿Acaso el llanto?
Reflejo blanco
en la noche perfecta
de tu mirada.
Hay una mancha
en tu rostro de luna,
pequeña geisha.
¿Qué piensas, bella?
Infinita tristeza
veo en tus ojos.
Desconocido,
¿no ves que mi hermosura
es mi condena?
No llores más,
es cierto que eres bella,
y, sin embargo…
... tendrás tu otoño,
como el árbol desnudo
del monte Fuji.