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sábado, 14 de mayo de 2016

DENTADURA









          Aquella tarde C. sentía un terrible ardor de estómago. Era como si sus jugos gástricos intentaran digerirle desde dentro. Dejó a un lado el bolígrafo rojo con que corregía los exámenes y fue al cuarto de baño a por un antiácido.

            Mientras el comprimido se le deshacía en la boca, notó algo curioso. Al mover la lengua para limpiar los restos del medicamento, no tropezó con ninguna pieza dental. Algo alarmado abrió la boca y empezó a hurgar con el dedo; ahí estaban intactos, sus veinte muelas, sus cuatro caninos y sus ocho incisivos.

            Volvió a la tibieza del salón en aquella tarde de mediados de septiembre, recuperó el taco de exámenes y siguió corrigiendo durante otra hora.

            Empezó a notar un dolor que le recorría las encías. Movió la lengua por toda la cavidad y se alarmó al notar de nuevo que su apéndice no tropezaba con ningún diente. Otra vez probó a abrir la boca y explorar con el dedo índice de su mano derecha. Sólo encontró la suavidad húmeda de las encías desnudas.

            Un sudor frío le recorrió la espalda y empezó a temblar. Aquello era absurdo, se armó de valor, logró ponerse en pie con un gemido y se dirigió al espejo del cuarto de baño, decidido a salir de dudas, sus ojos no le engañarían.

            Al encender la luz observó a un hombre decrépito, con el rostro surcado de arrugas y de un color apergaminado que imitaba las muecas que él hacía ante la superficie azogada con una expresión de asombro y terror.

viernes, 5 de junio de 2015

CCCP




Quiero que vuelva la URSS,

echo de menos la URSS.

Pasear por el gulag junto a ti,

quiero exiliarme en Siberia,

hace tanto calor en Madrid.

Trabajar de doble agente

y matar a cerocerosiete

pasear con mi chica por el gulag

sin problemas para aparcar.

Y ponerle los cuernos

al comité central.

Desayunar vodka y caviar,

sentir el terror rojo,

mearme en la cama

por el miedo nuclear.

Quiero que vuelva la URSS

echo de menos la URSS.






martes, 24 de febrero de 2015

VALS




Besa -si piensas besarme-
donde no me recuerde nadie
Francisco Pino

Cae otro beso con las hojas,
canta un gallo y sé que anunciaba mi muerte.

Hay en tus ojos una despedida sobre la losa donde se pudren mis labios extraviados
que bebieron este vals de cicuta,
mis brazos acabados que abrazan ceniza.

Besa, pues,
si vas a besarme,
donde se pudre este olvido.

martes, 27 de enero de 2015

SOLITARIO



Beso licores extraños,

he probado la absenta

de los condenados,

cansado como el crédito de la tarjeta,

sólo queda un escalofrío

dentro de la maleta.

Mis manos están vacías

como la tumba del vampiro,

huelo a botellas rotas

y en mi oración hay un vacío

que se parece a esa sombra

que me habla en el pasillo.

Bebo la absenta de los condenados,

la sangre de los malditos.

Sólo queda en las paredes humo usado

de mil cigarrillos

que volvieron ceniza los años.

Colgando del techo

hay huellas de canciones

que anularon el tiempo

y todavía puedo ver en el espejo

las canas en la barba,

la suciedad en el pelo,

el cansancio en cada palabra

como el eco de un reflejo,

algo tan inútil como la esperanza.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

NOCHE DE WALPURGIS



Manuscrito original de 2003
Cómo duele en la sombra
desear cuerpos muertos.
Leopoldo María Panero



El ruido de la vena al romperse. El horror en sus ojos -siempre los mismos ojos desorbitados de temblor.
            La náusea de la sangre viva, el vértigo de la muerte, y la sed, siempre la sed torturando mis sentidos cuando brilla la luna.
            El miedo al dios crucificado por cuya sangre rezan en los templos...
Tomad y bebed todos de él, porque este es el cáliz de mi sangre...
            A mis pies el cadáver cuyos ojos gritaban de terror hace tan sólo un instante.       
 La erección estéril y un chorro cálido de esperma en el vacío, como si así yo también muriera un poco.
 

jueves, 24 de julio de 2014

PRISIONERO





Cuando te sabes prisionero
cuando la celda encoge
cada día un poco más,
cada hora un poco más.
Cuando no puedes ver los campos
más allá de las rejas
cuando lo único que te es dado ver
es una sucesión de rejas
que se aproximan
cada día un poco más
a cada hora, a cada minuto,
un poco más.
Cuando sabes que no saldrás
nunca del entierro en que te hallas
cuando sabes que ya nunca saldrás
vivo de la cárcel que te has construido
entonces...

miércoles, 18 de junio de 2014

MINICUENTO





Vino el lobo, llamó a la puerta, atildó la voz haciéndose pasar por Mamá, pero yo sabía que era él. Mis hermanos querían abrir la puerta, tuve que matarlos. Yacen en el suelo, pudriéndose lentamente y me miran con una interrogación en los ojos. Ahora el lobo ha conseguido un hacha. Oigo los golpes en la puerta; el acero ha astillado la madera y estoy solo.