Saludos, mortales:
Tengo el gusto de reproducir en este blog unas greguerías de mi autoría, en homenaje al Maestro Ramón "Porantonomasia":
-Hay recuerdos que se obstinan en permanecer entre los pliegues del cerebro como esas hebras de carne que se pudren entre los dientes.
-Hay voces que recuerdan esa dentera de cuando la maestra arañaba la pizarra en las tardes de monotonía tras los cristales.
-Querida: tu recuerdo es como este dolor de espalda; siempre aparece en el momento más inoportuno.
-Me gusta cómo recoges del suelo tu caída de ojos.
-Mientras me pongo los ojos cada mañana, el tipo del espejo me devuelve una sonrisa burlona.
-La humedad del techo hoy se parece a Julio César.
-La sombra de ojos aumenta un 25% su expresión de asombro.
-Al salir de la ducha se sentía fresca como un kilogramo de sardinas.
-Dijo dios: fiat lux, y el hombre inventó las sombras chinescas.
-El sol declinaba: “sol, solem, solis, soli, sole, soles, solium, solibus.”
-Los zapatos son ataúdes para los pies.