
Alguien agrupa las horas
con paciencia de hombre viejo
alrededor de mi casa en ruinas;
miro las heridas en sus manos
y la sangre brota como un hormiguero.
Ya no oigo el murmullo de las aguas
entre las rocas sin nombre:
sólo se oyen las campanas
cerca lejos
tan cerca tan lejos.
¿Quién es aquel que agrupa las horas?
¿por qué viene llamándome por mi nombre?
¿por qué las heridas de sus manos
no me dejan oír el murmullo del agua?
Del libro Tras los muros del silencio. (Inédito).
3 comentarios:
Voy a buscar ese libro para leerlo, porque la poesía que has puesto me ha gustado mucho y estoy completamente segura de que el libro va a ser muy bueno.
Puedes buscar el libro, pero no creo que lo encuentres, pues, como aparece apuntado abajo, aún no está publicado. GRacias por el comentario.
Cuando lo publiquen, vete reservándome un ejemplar.
¡Abrazos!
Publicar un comentario